Hoy me enteré que mis amigos del barrio no son tan amigos como creí, dos en particular, del resto no tengo dudas que sean amigos. Me puede costar, es que son pesados… son malos… detesto que me traten de la misma forma que hace algunos años, es revivirlo en pequeña cantidad. Encima son sólo 2! Y eso me basta. Hoy no salí de mi casa, no hice nada. Estuve impasible, en paredes. Y salí, miré la calle muchas veces. No quise salir de todas formas. Encima, tampoco podía ir a otro lugar. El único sitio era la casa de Valentín, pero no pude comunicarme, su teléfono no andaba o algo. Me hubiera hecho bien estar algunos minutos con un amigo. Encima Iván se fue, estoy solo ahora, y el va a volver muy tarde, voy a estar dormido antes de verlo cruzar cualquier puerta.
Detesto sentirme como hace algunos años. Sólo tengo (como entonces) pocos refugios sanos, mis juegos, mi Tumblr, música, y mi escritura (esto último algo descuidado por la falta de hábito).
Esto está siendo escrito para ser leído, y que en esa lectura ajena halle algo de consuelo. Porque al escribir algo que pienso publicar no me siento tan solo, porque la gente que lea esto me acompaña. Me gusta pensar eso, que mientras más escriba, y más tarde alguien en leerlo más lo voy a tener enfrente mío, o sentado a mi derecha pensando en algo que se parezca a lo que yo quiero pensar, lo nombraría como una “socialización tácita” por mero gusto de darle etiqueta.
20/01/13 - 2:57 a.m.








